Visitas inesperadas, viajes que consumen días. Pero las experiencias de estar presente incluso en el silencio. Poco a poco, el exiliado regresa a sus tierras que todavía evapora la sangre del pasado. No te pierdas en el tiempo, sólo te pido simplemente regresar, aunque sea incoherente con tu origen y tu esencia, pero te quiero ver regresar.
Volver a verte llevar ese sombrero que cubre tu rostro del sol, verte sonreír en estas tierras. Sentir tus lágrimas que se secan en la tierra ardiente. Verte derramar tus últimos suspiros en este aire que tanta vida nos dio. Los aires cambian en distintos lugares, en unos son tan puros y frescos, en otros tan corruptos e hipócritas. Tú decides...
Los últimos tres...
Desglose de la identidad en tres dimensiones: la real, la profesional y la prácticamente inexistente en el mundo fáctico
viernes, 13 de abril de 2012
miércoles, 4 de enero de 2012
Lo innegable
Ante el incesante frío de la culpa,
no puedo dejar de lado tu imagen.
Ese sortilegio de maravillas
que hace el hoy un todavía:
tu contorno ajeno,
tu sonrisa lejana,
tu mirada perdida.
La frivolidad de nuestro silencio
es un retrato de lo innegable.
Como un Murphy en pubertad,
el tiempo se burla de lo inevitable,
de tantos "lo que pudo ser".
Lo innegable es que sigues presente
en la ausencia que me produces.
Me tienes entre el tiempo y la pared,
consechando la existencia.
Necesito de tu realismo mágico en todo mi cuerpo,
quiero compartir contigo la promesa finita del sentir,
o, como diría un compañero de ocio epiléptico,
el sentipensar de los mancos de corazón.
Mi mente se pierde en el galope de tu guitarra.
no puedo dejar de lado tu imagen.
Ese sortilegio de maravillas
que hace el hoy un todavía:
tu contorno ajeno,
tu sonrisa lejana,
tu mirada perdida.
La frivolidad de nuestro silencio
es un retrato de lo innegable.
Como un Murphy en pubertad,
el tiempo se burla de lo inevitable,
de tantos "lo que pudo ser".
Lo innegable es que sigues presente
en la ausencia que me produces.
Me tienes entre el tiempo y la pared,
consechando la existencia.
Necesito de tu realismo mágico en todo mi cuerpo,
quiero compartir contigo la promesa finita del sentir,
o, como diría un compañero de ocio epiléptico,
el sentipensar de los mancos de corazón.
Mi mente se pierde en el galope de tu guitarra.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Las palabras ebrias
Avergonzados de descansar en los rincones, nos dedicamos a aparar la muerte de la conciencia en los tragos derretidos de la desolación. Y en el trasfondo, la tempestad de la vida se disipa entre la verdad de los hielos.
Se buscan nuevos ebrios para complejizar las nimiedades de las vidas ajenas. Horario flexible.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Las chancletas voladoras
Es otra tarde donde los rayos de luz alumbran el sol.
El contorno del atardecer se pierde en el horizonte,
delinenado la desnuda piel del mar.
Las guitarras se derriten entre los whiskys
y las prostitutas del post modernismo
revientan sus carcajadas con los hielos.
Las sábanas se extienden al cielo
bailan un rato con las nubes
y se pierden en los aromas extranjeros.
A mis espaldas se alzan los manglares
recubiertos de oscuridad silenciosa
y la marea que les besa los pies.
Se compran al mayoreo zapatos de arena.
Con la garantía que se deshagan al acariciar las olas,
pero tan suaves y tersas como desnuda piel.
Y mientras trazas el camino del infinito,
se asoman las crujientes rocas que tratan de detener
el vaivén del día y la noche en el reflejo del cristal.
Ese es el paraje que veo desde esta cárcel,
donde mi razón y emoción yacen condenadas,
por el crimen de ser hombre libre.
El contorno del atardecer se pierde en el horizonte,
delinenado la desnuda piel del mar.
Las guitarras se derriten entre los whiskys
y las prostitutas del post modernismo
revientan sus carcajadas con los hielos.
Las sábanas se extienden al cielo
bailan un rato con las nubes
y se pierden en los aromas extranjeros.
A mis espaldas se alzan los manglares
recubiertos de oscuridad silenciosa
y la marea que les besa los pies.
Se compran al mayoreo zapatos de arena.
Con la garantía que se deshagan al acariciar las olas,
pero tan suaves y tersas como desnuda piel.
Y mientras trazas el camino del infinito,
se asoman las crujientes rocas que tratan de detener
el vaivén del día y la noche en el reflejo del cristal.
Ese es el paraje que veo desde esta cárcel,
donde mi razón y emoción yacen condenadas,
por el crimen de ser hombre libre.
martes, 22 de noviembre de 2011
Quiero morir bajo la sombra de un árbol
La madrugada inspira cuando se comienza a delirar con los silencios. Las sombras de las arboledas bailan en los oscuros rincones, acompañados o en solitario, como buscando un utópico amor. Se siente el frío de la soledad que grita desde sus cortezas; y se alcanza a observar como sangran las cicatrices de sus ramas. Tantos años de revoluciones, de paz relativa, de besos franceses, de franceses dándose besos, de nevadas, de sequías, de lluvias y de veranos con minifaldas.
Así pasan los árboles en la avenida de la historia, buscan su muerte en las páginas de un libro ensangrentado. La tierra oxidada de tantas lunas que pasan sin percibir el aroma de sus flores, sin recostarse bajo su sombra. Es increíble como pasamos desapercibidos sin ver tanta historia frente a nosotros.
Empieza a salir el sol y sigo con la idea errónea de querer vivir bajo un árbol; sosteniendo las ramas, las hojas, los frutos y las flores en el tejado de mi hogar de recuerdos. Construyendo mi propia historia con la historia ajena, y cavando la propia tumba con flores de satino. Quiero terminar conquistando el horizonte bajo la sombra de un árbol, para que haya un testigo de que caminé por estos rumbos que nos regaló el destino.
lunes, 31 de octubre de 2011
Anatema
Me dedicaré a pretender hacer ciencia por razones de las cuales, como científico, no puedo creer. He ahí la maldición de haber nacido y vivido dentro de una noche sin estrellas. Ante todo, retírome de todo intento de establecer versos libres o enjaulados en su métrica, debido a razones de estética general. Permítame explicarle, que tengo las características de todo poeta maldito, y su destino es nada más y nada menos que la muerte (como el destino de todas las personas).
El alto costo de la vida es la baja y efímera muerte que nos lleva de la mano hacia nuestra tumba. Vivir es bombardearse de alegrías y tristezas, es hacerle caso al sol y la luna para dormir y jugar. Pero que más nos da, cuando caemos en las garras de un existencialismo injustificado e inestable. Esos pensamientos irracionales que, tal cual panacea de la vida, nos llevan a la inevitable muerte.
Me hago llamar humano y no vivo como tal. Me aferro a lo divino para que se decida el futuro de este cielo. Estas estrellas no son las que vi ayer; éstas son las que veo desde otro lado del universo, mientras me olvido del destino fatal que me define. ¡Poetas malditos, unánse!
Esto es realmente hacer ciencia invadido por el ocio. Esto es destruir años de (des)avances con pensamientos irracionales que no llevan a nada. Esto es pretender saber escribir y pretender saber. Esto es pretender ser humano. Sólo somos vibras dentro de un anatema llamado muerte.
Delirios octubrinos
Se termina el mes de los vientos ausentes. Y el mundo sigue siendo el mismo, con sus mentiras, sus verdades, su sangre derramada, sus historias olvidadas, sus recuerdos dolorosos y un presente que parece enredarse en la maraña de la humanidad. Se acaban los deseos de los enamorados y las proyecciones de los profesionales. Empieza a aparecer un horizonte cercano; un pequeño universo que cabe en nuestras manos y desborda nuestras mentes.
Finalizan los sueños de muchas personas. Ya sea por frustración o por los caprichos de la humanidad violenta. En estos tiempos hubo sol, luna, estrellas, lluvias, tierra, lodo, muerte, vida, alegría, tristeza, denuncia, vientos y (lo que no podría faltar) política. Andamos más perdidos que Caperucita. Nos hemos dedicado a borrar lo que nos define, con o sin intención, pero hemos olvidado nuestra verdad.
Se acercan fechas de conmemoración... ¿de qué?... ¿qué podríamos celebrar si nuestra querida, amada y odiada utopía nos arrebata sueños, deseos, amores y vidas? No me animo ni a visitar a la luna, por estos vientos que me pueden llevar hacia otro lugar. Como desearía no ver esto en octubre. Sólo quisiera que este mes de ausencias históricas sea de recuerdos alegres, de amores consumados, de alegrías verdaderamente humanas.
Se termina el mes de los vientos ausentes. Y me animo a lanzar un grito ahogado que alguna brisa podrá llevar hacia ti. Un grito que nos haga despertar de tanta perdición y degradación. Lanzo un llamado a la Patria Grande para hacer de este último día, una sublimación al amor fraterno. Que los astros atestiguen nuestro amor por la tierra y por el pueblo. El Wallmapu viene a extenderse hasta el infinito.
Se termina el mes de los vientos ausentes. Empieza el mes de los finales prematuros.
lunes, 24 de octubre de 2011
Verdugos
La imaginación puede ser obsoleta desde el punto de vista de la víctima. Porque los límites se vuelven estrechos y los inventos, planos y con un sin sabor a libertades oprimidas. En cambio los verdugos son verdaderos artistas de la muerte; siempre planeando en sus mentes los colores, las notas musicales, las rimas, versos o prosas, y los manierismos que permitirán consolidar lo que podríamos llamar arte. Ese arte del cual todos somos protagonistas.
Y es que en cualquier día, las cortinas pueden encerrar esas sombras que tanto nos amenazan. Las barras y las estrellas traman los laberintos de deshumanización que nos llevan a la perdición de longevas proporciones. Los intereses pesan por sobre la integridad. La creatividad explota cuando se trata de hacer dramas en función de destruir las vidas de los artistas que somos todas las personas.
Los verdugos del tiempo son también los verdugos de nuestras esperanzas, de las esperanzas de los pueblos que, con el tiempo, danzan y van inventando canciones que dejan en el camino. Los verdugos del tiempo son los que se autoproclaman vencedores. Pero el tiempo y el pueblo vencerán, cuando salga en el horizonte un rojo sol de esperanza y de lucha.
Los verdugos del tiempo son también los verdugos de nuestras esperanzas, de las esperanzas de los pueblos que, con el tiempo, danzan y van inventando canciones que dejan en el camino. Los verdugos del tiempo son los que se autoproclaman vencedores. Pero el tiempo y el pueblo vencerán, cuando salga en el horizonte un rojo sol de esperanza y de lucha.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
El tango del café
Sin pensar en donde cambiaremos de cara,
los ojos se posan en un nido extraño,
donde la vereda del corazón contempla el sol.
Solamente llevaré un placer, sin azúcar,
y con tres cucharadas de delirios de dementes,
que deriven en mis sueños de insomnio.
Cuando la cama tira todas las ropas a un lado,
desnudando su historia de noches de ebriedad,
se oyen las paredes besarse con el violín
y un poeta bailar tangos de madrugada.
Las cenizas se disipan en el fin;
el viento, en su gloria, se llevará todo
en un trajín de vestidos levantados,
y el café se derrama sobre nuestra plática.
Lo prohibido se nos va en sorbos
y las miradas desaparecen entre el humo
de los licores del atardecer...
el café callejero de besos y amor,
ese que desenvaina el fondo de nosotros,
la verdad de las tazas y el café de los enamorados.
los ojos se posan en un nido extraño,
donde la vereda del corazón contempla el sol.
Solamente llevaré un placer, sin azúcar,
y con tres cucharadas de delirios de dementes,
que deriven en mis sueños de insomnio.
Cuando la cama tira todas las ropas a un lado,
desnudando su historia de noches de ebriedad,
se oyen las paredes besarse con el violín
y un poeta bailar tangos de madrugada.
Las cenizas se disipan en el fin;
el viento, en su gloria, se llevará todo
en un trajín de vestidos levantados,
y el café se derrama sobre nuestra plática.
Lo prohibido se nos va en sorbos
y las miradas desaparecen entre el humo
de los licores del atardecer...
el café callejero de besos y amor,
ese que desenvaina el fondo de nosotros,
la verdad de las tazas y el café de los enamorados.
viernes, 23 de septiembre de 2011
La verdad secuestrada
Vivo como verdad secuestrada, entre un mundo repleto de engaños y deshumanización. Vivo como la aporía de la realidad humana. A través del hormiguero urbano, me pierdo entre mordazas de salvajismo. Sólo busco un lugar donde morir. Donde consagrar la verdadera razón de la vida: la muerte. Vivo como lluvia de verano, tan esporádica como los besos de Euterpe, tan repentina como la muerte en un parpadeo.
Vivo como guerrillero en tiempos de paz. Despertándome en guindas solitarias. Bajando de las montañas con la mirada perdida. Acunando recuerdos de tiempos falsos bajo la tenue luz de callejones empedrados. En donde yace mi cuerpo nacen flores de horizonte carmín. Ahí donde cohabita el olvido con la mirada cautiva.
Vivo como insomnio cumpleañero. Aquél que derrumba las sonrisas con seriedad burocrática. Un discurso le basta para someter al ingenuo a su historia. El engaño perfecto desde el amanecer: los catódicos parlando mentiras entre las esquinas de las habitaciones.
Vivo como verdad secuestrada, buscando el amor de los desamparados. Recojo lágrimas derramadas en los desayunos de las dictaduras. Colecciono manifestaciones en plena luz de la democracia. Vivo como latinoamericano en busca de la vida, del amanecer de los pueblos y del eterno descanso de nuestra herida historia.
Vivo como como humano que contradice al humano. Vivo para mentirme y para sentirme. La verdad secuestrada ha sido liberada. Y es la crítica de lo que consideramos natural. Vivo como verdad de mediodía, libre y andrajosa, construyendo una nueva vida.
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